¡Fuera Etiquetas! El libro para dejar a etiquetar a las personas.

Hoy quiero recomendaros un libro que en mi casa ha llegado en el momento indicado: «¡Fuera Etiquetas!».

“Es muy tímido”, “Siempre es el revoltoso”, “Es la mandona del grupo”… ¿Te suenan estas frases? Las etiquetas, aunque parezcan inofensivas, pueden condicionar la forma en que los niños se perciben a sí mismos y limitarlos en su desarrollo.

Se llama «¡Fuera Etiquetas!» y es de Lucía Serrano, la misma autora de «Tu cuerpo es tuyo» y «Nos tratamos bien».

¿Por qué me ha gustado este libro?

Porque nos ayuda a peques y a mayores a huir de poner etiquetas a la gente en general. Lo explica todo de una forma muy sencilla y visual, lo cual hace apto el libro para peques desde los 2 añitos.

Explica qué son las etiquetas y por qué no son buenas. Ya que hace ya muchos años que se descubrió que las personas interiorizamos las etiquetas que se nos ponen, y acabamos actuando acorde a ellas. Muy duro, verdad?

¿Qué dice la ciencia sobre las etiquetas?


Un estudio clásico de Rosenthal y Jacobson (1968) sobre el efecto Pigmalión demostró que cuando los docentes creían que ciertos alumnos tenían un alto potencial (aunque no fuera cierto), estos terminaban mejorando su rendimiento. ¿Por qué? Porque las expectativas influyen en el trato que reciben y en cómo ellos mismos se ven. Si esto ocurre en la escuela, imagina el impacto que tienen nuestras palabras en casa.

Como psicóloga.

En las consultas de crianza, muchas veces hablamos de cómo nuestros peques asumen las etiquetas que les ponemos. Muchas de ellas incluso antes de su nacimiento.

Si a un peque siempre se le llama «el torpe», es más probable que evite intentar cosas nuevas por miedo a fracasar. En cambio, si resaltamos su esfuerzo en lugar de su supuesta «torpeza», podemos ayudarle a ganar confianza en sí mismo.

¿Qué podemos hacer con las etiquetas?


✅ Cambiar las etiquetas por descripciones: En lugar de “Eres muy desordenada”, podemos decir: “Veo que hay muchas cosas en el suelo, ¿te ayudo a organizarlas?”
✅ Hablar de conductas, no de características fijas: En vez de “Eres un llorón”, podemos decir: “Hoy te he visto llorar mucho, ¿quieres contarme qué ha pasado?”
✅ Dar espacio para el cambio: Los peques están en constante evolución, no los encasillemos.

✨ Recuerda: Las palabras que se usan con tu peque influyen en la historia que se cuenta a sí mismo. Cuidemos lo que decimos.

Si necesitas ayuda, o quieres una consulta personalizada sobre este u otros temas de crianza, ponte en contacto conmigo.

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